Cómo ayudar a los niños lidiar

Cómo ayudar a los niños lidiar

Padres - Preguntas Frecuentes
Es una cosa responder a una emergencia… ¿pero cuál es la mejor manera de responderle a su hijo durante o después de una emergencia?

Preguntas frecuentes

Selecciona un grupo de edad a la izquierda y lee las preguntas que se hacen los padres, y las respuestas de un psicólogo de niños basándose en cada etapa de desarrollo.

Interacción entre padres e hijos

Edades 0 - 2

P. Mi bebé dormía bien durante toda la noche, pero desde que se fue la luz por tres días después del huracán del mes pasado, ya no duerme. ¿Por qué? 
 
R. Los niños, inclusive los bebés, pueden experimentar estrés después de un desastre. Aunque la vida familiar haya regresado a lo normal, puede que su bebé aún esté estresado. El bebé puede volver a sus antiguos patrones de comportamiento en áreas como el sueño, el baño y la alimentación. Abrácelo, confórtelo, y juegue con él. Mantenga la calma ya que este cambio en comportamiento es temporal.
 
P. Mi hogar ha sufrido daños y mi lugar de empleo ha cerrado como consecuencia de una fuerte tormenta. Ha sido un periodo muy estresante para nuestra familia. ¿Cómo puedo asegurarme que mi niño está bien? 
 
R. Los niños experimentan el estrés también y son muy conscientes de las reacciones y emociones de sus padres. Usted puede notar si su bebé actúa asustado, distraído o si teme separarse de usted. Es importante que usted se cuide - por su bien y el de su hijo. Pero al mismo tiempo, es importante hacer que su hijo se sienta seguro y protegido. Una de las mejores maneras de hacer esto es resumiendo las rutinarias de su familia lo más pronto posible. El contacto físico, como abrazos y caricias, también es importante.
 
P. Sobreviví un tornado y permanecí desplazado durante meses después del mismo. Mi hijo era sólo un bebé, pero ¿qué tipos de comportamientos podría notar en el futuro?
 
R. Incluso los niños que aún no hablan retienen memorias de eventos importantes o estresantes de sus vidas y recuerdos del desastre como vientos fuertes pueden activar aquellas memorias. Los niños chicos procesan sus experiencias traumáticas a través del juego. Esto es una parte importante y saludable de su desarrollo. Puede que su hijo no pueda hablar del tornado, pero a través el juego, puede tratar de mejor entender el evento y tal vez hasta pueda darle un final nuevo más feliz. Usted puede fomentar este proceso siguiéndole la corriente y uniéndose al juego. Mantenga la calma sabiendo que los niños tienen buena capacidad de recuperarse, especialmente cuando reciben cariño y apoyo de un adulto en que confían durante y después de un evento traumático como un tornado.
 
P. Perdí mi hogar en un incendio. Estoy tratando de mantener la calma delante de mi niño de 2 años, pero a menudo me encuentro al borde del llanto ¿Qué debo hacer?
 
R. Está bien si su niño lo ve llorar, siempre que usted no pierda el control. De hecho, cuando usted demuestra sus emociones, le da a su niño permiso de sentir emociones también. Explíquele por qué está llorando y asegúrale que aunque usted esté triste, las cosas mejorarán y que saldrán adelante juntos. Luego, compartan un abrazo.  Puede que no parezca gran cosa, pero el contacto físico es importante para los adultos y los niños. Además, es una buena manera para que hasta los niños más chicos ayuden.

Edades 3 - 6

P. Experimenté un terremoto. Fue atemorizante; las paredes se derrumbaban, y mi hijo de 5 años me preguntó, "¿Vamos a morir?" ¿Cuál sería la respuesta correcta? 
 
R. “¡No! ¡Vamos a estar bien!” La mejor respuesta es una confortante, aun cuando no estés completamente seguro si es verdad. La esperanza es poderosa. Los niños necesitan expresar sus miedos, entonces es importante que los padres mantengan las líneas de comunicación abiertas y que validen sus preocupaciones. Reconozca que es un momento difícil, pero asegúrele a su hijo que todo va a estar bien porque usted sabe qué hacer ante emergencias y que hay ayudantes que cuidarán a todos.  Luego, compartan un abrazo. Esto hará que ambos se sientan mejor y permitirá que hasta los niños más chicos puedan ayudar. 
 
P. Un tornado pasó por nuestra comunidad. Ahora mi niño se niega a ir a la escuela y dice, "¡quiero estar contigo!" ¿Qué le digo?
 
R. “Sé que el tornado fue aterrorizante, pero yo siempre volveré por ti y tus profesores saben qué hacer durante una emergencia.” Por mucho que queramos reorientar la atención de nuestros niños lejos de cosas estremecedoras, es importante reconocer sus miedos para que se sientan comprendidos y podamos asegurarles que todo va a estar bien. El trastorno de ansiedad por separación es una respuesta normal a acontecimientos perturbadores y mientras puede ser frustrante para los padres, mantenga la calma sabiendo que los niños tienen buena capacidad de recuperación y que con tiernos consuelos, este comportamiento apegado probablemente es temporal. 
 
P. Recientemente, un huracán destruyó muchos hogares y edificios en nuestra comunidad. Ahora, mi hijo aplasta todo lo que ve, como por ejemplo, bloques, comida y cojines del sofá. ¿Qué debo hacer?
 
R. Juegue a aplastar cosas con el. A su edad, es importante jugar y el recrear eventos miedosos es parte del proceso de sanación. Le permite a los niños procesar y entender lo que ha pasado, tener control sobre situaciones, e inclusive modificar el fin del evento pasado. Así como los adultos muchas veces necesitan hablar con otros sobre situaciones emocionales, los niños necesitan una audiencia ante quien jugar. Así que saque los juguetes y juegue con él. Dele juguetes que le permitan a su hijo demostrar lo que está pensando - bloques, muñecos pequeños y hasta cacerolas de agua para que sus juguetes se puedan ir flotando.  
 
P. Perdimos nuestro hogar en un incendio. Estoy tratando de mantener la calma delante de mi hijo de kindergarten, pero a menudo me encuentro al borde del llanto. ¿Qué debo hacer?
 
R. Está bien si su niño lo ve llorar, siempre que usted no pierda el control. De hecho, cuando usted demuestra sus emociones, le da a su niño permiso de sentir emociones también. Explíquele porque está llorando y asegúrele que aunque usted esté triste, las cosas mejorarán y que saldrán adelante juntos. Luego, compartan un abrazo.  Puede que no parezca gran cosa, pero el contacto físico es importante para los adultos y los niños. Además, es una buena manera para que hasta los niños más chicos ayuden.
 
P. Han emitido un aviso de tormenta invernal y lo único que se escucha en el televisor y la radio es sobre la “Ventisca del Siglo.” Mis hijos están asustados. ¿Algún consejo? 
 
R. Apague el televisor. Este consejo es válido para niños de cualquier edad. A menos que necesite ver la cobertura de la tormenta por razones de seguridad (en ese caso, trate de no mirar el televisor delante de los niños) apague el televisor y la radio, especialmente después de un desastre cuando imágenes espantosas pueden aparecer constantemente. Los niños mas chicos podrían pensar que el desastre está sucediendo de nuevo y esto puede ser aterrorizante. En vez, empodera a los niños pidiendo su ayuda según se preparan para la tormenta. Pídales que busquen cobijas calientes o que se aseguren de que  haya suficiente comida para las mascotas. El darle un trabajo los ayuda a sentirse en control lo que reduce su ansiedad.

Edades 7 - 10

P. Estoy lidiando con las secuelas de una inundación severa en nuestro pueblo. La habitación de mi hijo de 8 años es un desastre. Su ropa está amontonada sobre el armario, duerme con todos sus juguetes sobre la cama, y acabo de encontrar una bolsa de dulces en su armario. ¿Cómo puedo hacerlo entender que en estos momentos necesito que se comporte?
 
R. Pregúntele si está preocupado sobre otra inundación. Muchas veces, los niños se preparan para el peligro a su propia manera, sin discutir lo que están haciendo. Aunque su comportamiento pueda parecer irracional, suena como que su hijo podría estar preparándose para otra inundación – guardando sus juguetes y preparando su propio equipo de emergencia (¡aunque el suyo no es muy saludable!). Pregúntele sobre sus preocupaciones, y pida su ayuda para preparar un mejor equipo de emergencia. (Seleccione “Crea un Equipo” en la parte superior de esta página para aprender más.) Su niño se sentirá bien sabiendo que está ayudando a la familia.
 
P. Estamos bajo una vigilancia de huracán – es lo único que aparece en las noticias – y mi hija está muy nerviosa. ¿Qué puedo hacer para ayudarla a sentirse segura?
 
R. Apague el televisor y pida su ayuda. Este consejo es válido para los niños de cualquier edad. A menos que necesiten ver la cobertura de la tormenta por razones de seguridad (en ese caso, trate de no mirar el televisor delante de los niños) apague el televisor y la radio, especialmente después de un desastre, cuando las imágenes espantosas pueden aparecer constantemente. Explíquele que podría ocurrir un apagón y dele algo que hacer– como revisar las pilas de las linternas, asegurarse que haya suficiente comida para las mascotas, o asegurarse que nadie abra el refrigerador durante la tormenta.
 
P. Un tornado pasó por nuestro barrio y muchos de nuestros amigos perdieron sus casas. Mi hijo no deja de hablar de esto. ¿Qué debo decirle?
 
R. “Somos muy afortunados. Pensemos en maneras cómo podemos ayudar a los demás.”
Al hablar de los demás, su hijo también podría estar pensando en su propia seguridad. Trate de ser paciente, a veces los niños necesitan discutir los eventos repetidamente para superarlos. Enfóquese en las fortalezas de su hijo, y en las otras comunidades que han sufrido daños y se han recuperado. Su hijo necesita ser consolado, así que abrácelo y déjele hablar sobre sus sentimientos. Busque maneras como él pueda ayudar a los demás- ya sea escribiendo cartas de apoyo, horneando galletas para amigos y vecinos, o coleccionando suministros esenciales para las familias afectadas. Ayudar a los demás es una buena manera de empoderarse. 
 
P. Perdimos nuestra casa durante un incendio en el hogar. Mis gemelos no paran de llorar y están muy apegados. ¿Qué puedo hacer?
 
R. Consiga papel y marcadores, y ayúdelos a escribir una historia del incendio. Es muy común que los niños vuelvan a antiguos patrones de comportamiento tras un evento traumático – puede ser que se chupen el dedo, que no duerman en su propia cama, que estén muy apegados a usted o que esten de mal humor. Lo mejor que los puedan hacer es expresar sus emociones. Permítales discutir sus emociones. Deles más abrazos y asegúreles que aunque la vida está difícil en estos momentos, todo estará bien y que usted tiene un plan. Ayúdeles a escribir sobre lo que pasó, deles juguetes – como muñecos pequeños o una casa – para que puedan recrear la experiencia, o déjeles inflar un globo con un mensaje a la casa para después dejarlo flotar. Esto puede hacerle sentir mucho mejor. Quede tranquilo sabiendo que los niños tienen buena capacidad de recuperación, especialmente cuando reciben cariño y apoyo de un adulto en que confían. 
 
P. Experimentamos un temblor. Fue aterrorizante y aun siento pánico y ganas de llorar. ¿Qué debo hacer?
 
R. Está bien si su niño lo ve llorar, siempre que usted no pierda el control. De hecho, cuando usted demuestra sus emociones, le da a su niño permiso de sentir emociones también. Explíquele porque está llorando y asegúrele que aunque usted esté triste, las cosas mejorarán y que saldrán adelante juntos. Luego, compartan un abrazo.  Puede que no parezca gran cosa, pero el contacto físico es importante para los adultos y los niños. Además, es una buena manera para que hasta los niños más chicos ayuden.

Edades 11 +

P. Desde que los incendios forestales amenazaron a nuestra comunidad y nos obligaron a evacuar, mi hija de 14 años se ha portado de una manera desagradable. ¿Cómo puedo hacerla parar?

R. Puede ser difícil distinguir entre el comportamiento normal de los adolescentes y la ansiedad que viene después de un evento traumático. Los hijos no siempre hablan abiertamente de sus emociones; en su lugar, puedae actuar de manera irritable y olvidadiza. También puedan actuar distraídos o tener dificultades concentrándose en la escuela. Esto no significa que no necesitan hablar. Mantenga las líneas de comunicación abiertas sin forzarlas. Plantee el tema de manera casual y diga algo como, “He estado pensando sobre esos incendios todo el día. ¿Jamás piensas en ellos?” Si su adolescente muestra dificultad compartiendo esta información con usted (que puede ser típico en la adolescencia), trate de encontrar a otro adulto de confianza con quien su hija pueda hablar.
 
P. Un tornado pasó por nuestra comunidad y nuestra casa sufrió daños. Pero mi hijo sólo habla de sus amigos y lo mal qué están sus situaciones. ¿Algún consejo?
 
R. Los adolescentes están muy preocupados por sus amigos y su vida social. Pero debajo de lo que puede ser una preocupación genuina por otros, también puede sentir miedo por su propia seguridad. Simplemente no puede expresarlo. Al hablar con él sobre sus amigos, puede iniciar una conversación sobre su propia familia y las emociones de su hijo. Enfóquese en las fortalezas de sus amigos y su capacidad de recuperación. Hablen sobre comunidades que han sufrido daños y se han superado. Y búsquele maneras como pueda ayudar – aunque sea en casa o en la comunidad. Tener un trabajo que hacer le ayudará a sentirse en control y más seguro. 
 
P. Experimentamos una tormenta de nieve masiva y perdimos la luz. Pueden ser días antes de que vuelva la luz. Mi hija de 12 años siempre pregunta, “¿Cuándo va a volver la luz?” ¿Cómo le contesto?
 
R. “Ojalá pronto. Mientras tanto, hablemos de lo que podemos hacer.” A pesar de que están creciendo, los adolescentes todavía necesitan oír que todo estará bien. También tienen que hablar de sus emociones. Entonces mantenga abiertas las líneas de comunicaciones y pídale ayuda a sus hijos – ya sea paleando nieve o juntando cobijas calientes para toda la familia. Lo más que los niños ayudan, lo más que se sentirán en control.
 
P. Un huracán pasó por nuestra ciudad. Se perdieron muchos hogares y trabajos se perdieron… la vida no es normal. ¿Cómo me aseguro que mi hijo de 16 años esté bien?
 
R. Muchas veces, los adolescentes dicen más con sus acciones que con sus palabras. Tras un evento perturbador, puedan actuar irritables, apegados, distraídos, o hasta olvidadizos. Puede que hasta ocurran cambios en su rutina de comer y dormir. No se enoje si no se pueden concentrar en sus tareas, o si le faltan el respeto. En vez, mantenga las líneas de comunicación abiertas y pregúntele cómo se sienten, o si de vez en cuando piensa en la tormenta. Busque maneras en el joven pueda ayudar a otros – ya sea limpiando escombros u organizando una campaña de recaudación de alimentos. El ayudar sana y empodera.
 

 

Oso de peluche

Para muchos niños, las reacciones a los desastres no duran mucho. Sin embargo, algunos niños pueden estar en riesgo de trastornos psicológicos más duraderos. Tres factores de riesgo para esta respuesta de larga duración son los siguientes: 

  • La exposición directa al desastre como la de ser evacuados, ser testigo a las heridas de los demás, o el de ellos mismos ser heridos.  
  • Pérdida / tristeza por la muerte o herida de familiares o amigos 
  • Estrés residual de efectos secundarios de un desastre, como las viviendas temporarias, la pérdida de redes sociales, la pérdida de propiedad personal o el desempleo de los padres

Los desastres pueden dejar a niños y a jóvenes asustados, confundidos e inseguros; sus respuestas pueden variar. Es importante no solo reconocer estas respuestas, sino también ayudar a  los niños lidiar con estos sentimientos.

Usted es su mayor influencia.
Cuando usted puede lidiar con sus propios sentimientos, puede hacer que los desastres sean menos traumáticos para sus hijos.
Promueva el diálogo. Escuche a sus hijos. Pregúntenles lo que sienten. Pregúnteles lo que se sienten. Valide sus preocupaciones sobre riesgo y peligro.
Conteste sus preguntas. Deles sólo la información que usted siente que necesiten. Aclare cualquier malentendido que puedan tener.
Mantenga un sentido de calma y sírvales como apoyo. Hable de planes concretos para su seguridad. Haga que sus niños y jóvenes contribuyan al plan de recuperación.
¡Apague el televisor! Las noticias crean confusión y ansiedad. Imágenes repetidas pueden hacer creer a los niños que los eventos son recurrentes. Si sus hijos terminan viendo televisión o usando el Internet, hable con ellos y conteste cualquier pregunta que puedan tener.
Busque apoyo. No importa si viene de amigos, familia, organizaciones comunales, o instituciones religiosas; las redes de apoyo le pueden ayudar a lidiar con los problemas y ayudar a sus hijos.